Le fiás a tus clientes? Así te cubrís para poder cobrar
Guía simple para el almacén, el kiosco, el comercio de barrio
El problema de siempre
"Anotámelo en la libreta." "Te pago el viernes." "Ya sabés que yo siempre pago." Todo comerciante que le da algo de crédito a sus clientes conoce esas frases. Y también conoce lo que pasa después: pasan las semanas, el cliente deja de venir, o viene y no dice nada, y esa plata que "está anotada" se vuelve cada vez más difícil de cobrar.
La buena noticia es que no hace falta ser abogado ni gastar en trámites complicados para cuidarte. Con unos pocos hábitos simples, esa libreta deja de ser solo un cuaderno y se convierte en algo que un juez puede tomar en serio si algún día hay que reclamar.
Paso 1: que quede anotado de una forma que sirva
La libreta de toda la vida está bien, pero sola no alcanza. Lo que hace que un fiado se pueda probar después es que quede algo firmado por el cliente, no solo escrito por vos.
Lo mínimo que conviene hacer:
- Cuando le fiás algo, que el cliente firme un remito, una boleta, o directamente la hoja de tu cuaderno, con su nombre y DNI. Una firma tuya sola no prueba nada; la que importa es la del cliente.
- Si no te firma nada en el momento, al menos que quede un mensaje de WhatsApp donde vos le decís cuánto te debe y él contesta algo como "sí, dale" o "te pago el viernes". Guardá esas capturas, no las borres.
- Una vez por mes, mandale un resumen de lo que te debe —"che, tenés $45.000 de lo que llevaste en marzo"— y esperá que te conteste. Si contesta que está de acuerdo, guardalo. Ese simple intercambio, sostenido en el tiempo, vale muchísimo si después hay que reclamar.
Paso 2: cuando la deuda ya es grande, hacé un papel
Si un cliente te debe un monto que ya te importa —no los $2.000 de la semana, sino una suma que te complica el mes— es el momento de pasar de la libreta a un documento en serio. No hace falta un abogado carísimo ni un trámite eterno: alcanza con un papel simple donde figure:
- Cuánto debe, en un número exacto. No "lo que salga de la cuenta", sino "$180.000".
- De dónde sale esa plata — mencioná que es por mercadería fiada entre tal fecha y tal fecha, o adjuntá los remitos.
- Cómo lo va a pagar — en un solo pago, o en cuotas, con fecha de cada una.
- Qué pasa si no paga — un interés por el atraso, y que si no paga una cuota, se le puede reclamar todo lo que falta de una vez (no cuota por cuota).
- La firma del cliente, con su nombre completo, DNI, y si podés, la firma de dos personas más como testigos.
Con ese papel firmado ya tenés muchísimo más que antes. Es la diferencia entre "me debe algo" y "tengo un documento firmado que dice cuánto, por qué y cuándo lo va a pagar".
Paso 3: si podés, sumale un pagaré
Esto es un extra que te conviene si el monto es importante. Un pagaré es un papel muy simple —los venden en cualquier librería comercial o imprenta— donde el cliente se compromete a pagarte una suma de plata en una fecha determinada, y lo firma. Tiene una ventaja grande: si no te paga, con ese pagaré podés ir directo a la Justicia a reclamar por la vía más rápida que existe, sin tener que armar todo un juicio largo para probar que te debe. El papel de reconocimiento de deuda del paso 2 explica la historia completa; el pagaré es la llave que te abre la puerta más rápido si hay que cobrar por la fuerza.
Si tenés varios clientes con cuentas grandes, es buena costumbre pedirles que además de reconocer la deuda, te firmen uno o varios pagarés como respaldo.
Lo que nunca deberías hacer
- Fiar sin ningún papel a alguien que no conocés hace tiempo. El fiado de confianza es para el cliente de años, no para cualquiera.
- Dejar pasar meses sin reclamar nada. Cuanto más tiempo pasa sin que reclames, más fácil es para el otro decir que ya no se acuerda o que no es tanto.
- Aceptar promesas de pago sin dejar registro. Si te dice "te pago el viernes", que quede por escrito, aunque sea un WhatsApp.
- Prestar el cuaderno o dejar que otro anote por vos sin control. Los errores y las anotaciones poco claras son la excusa perfecta para que un cliente discuta el monto.
Resumen rápido
| Situación | Qué hacer |
|---|---|
| Fiado chico, cliente de confianza | Anotar y pedir firma o mensaje de conformidad |
| Fiado que ya es una suma importante | Mandar resumen mensual y guardar la respuesta |
| El cliente ya te debe bastante y te preocupa | Armar un papel de reconocimiento de deuda, firmado, con monto exacto y forma de pago |
| Montos grandes o cliente de riesgo | Sumarle uno o varios pagarés firmados |
| Pasaron los plazos y no te paga | Consultar con un abogado antes de que pase más tiempo |
¿Ya tenés una deuda sin cobrar?
Esta guía te da una idea general de cómo cuidarte. Cada negocio y cada cliente son distintos, así que si ya tenés una deuda importante sin resolver, es mejor que un abogado revise tu caso puntual.
Consultar por WhatsAppDr. Gonzalo Giustetti · M.P. 5-905