Derecho Comercial · Agosto 2026

Le fiás a tus clientes? Así te cubrís para poder cobrar

Guía simple para el almacén, el kiosco, el comercio de barrio


El problema de siempre

"Anotámelo en la libreta." "Te pago el viernes." "Ya sabés que yo siempre pago." Todo comerciante que le da algo de crédito a sus clientes conoce esas frases. Y también conoce lo que pasa después: pasan las semanas, el cliente deja de venir, o viene y no dice nada, y esa plata que "está anotada" se vuelve cada vez más difícil de cobrar.

La buena noticia es que no hace falta ser abogado ni gastar en trámites complicados para cuidarte. Con unos pocos hábitos simples, esa libreta deja de ser solo un cuaderno y se convierte en algo que un juez puede tomar en serio si algún día hay que reclamar.

Paso 1: que quede anotado de una forma que sirva

La libreta de toda la vida está bien, pero sola no alcanza. Lo que hace que un fiado se pueda probar después es que quede algo firmado por el cliente, no solo escrito por vos.

Lo mínimo que conviene hacer:

Paso 2: cuando la deuda ya es grande, hacé un papel

Si un cliente te debe un monto que ya te importa —no los $2.000 de la semana, sino una suma que te complica el mes— es el momento de pasar de la libreta a un documento en serio. No hace falta un abogado carísimo ni un trámite eterno: alcanza con un papel simple donde figure:

  1. Cuánto debe, en un número exacto. No "lo que salga de la cuenta", sino "$180.000".
  2. De dónde sale esa plata — mencioná que es por mercadería fiada entre tal fecha y tal fecha, o adjuntá los remitos.
  3. Cómo lo va a pagar — en un solo pago, o en cuotas, con fecha de cada una.
  4. Qué pasa si no paga — un interés por el atraso, y que si no paga una cuota, se le puede reclamar todo lo que falta de una vez (no cuota por cuota).
  5. La firma del cliente, con su nombre completo, DNI, y si podés, la firma de dos personas más como testigos.

Con ese papel firmado ya tenés muchísimo más que antes. Es la diferencia entre "me debe algo" y "tengo un documento firmado que dice cuánto, por qué y cuándo lo va a pagar".

Paso 3: si podés, sumale un pagaré

Esto es un extra que te conviene si el monto es importante. Un pagaré es un papel muy simple —los venden en cualquier librería comercial o imprenta— donde el cliente se compromete a pagarte una suma de plata en una fecha determinada, y lo firma. Tiene una ventaja grande: si no te paga, con ese pagaré podés ir directo a la Justicia a reclamar por la vía más rápida que existe, sin tener que armar todo un juicio largo para probar que te debe. El papel de reconocimiento de deuda del paso 2 explica la historia completa; el pagaré es la llave que te abre la puerta más rápido si hay que cobrar por la fuerza.

Si tenés varios clientes con cuentas grandes, es buena costumbre pedirles que además de reconocer la deuda, te firmen uno o varios pagarés como respaldo.

Lo que nunca deberías hacer

Resumen rápido

Situación Qué hacer
Fiado chico, cliente de confianza Anotar y pedir firma o mensaje de conformidad
Fiado que ya es una suma importante Mandar resumen mensual y guardar la respuesta
El cliente ya te debe bastante y te preocupa Armar un papel de reconocimiento de deuda, firmado, con monto exacto y forma de pago
Montos grandes o cliente de riesgo Sumarle uno o varios pagarés firmados
Pasaron los plazos y no te paga Consultar con un abogado antes de que pase más tiempo

¿Ya tenés una deuda sin cobrar?

Esta guía te da una idea general de cómo cuidarte. Cada negocio y cada cliente son distintos, así que si ya tenés una deuda importante sin resolver, es mejor que un abogado revise tu caso puntual.

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Dr. Gonzalo Giustetti · M.P. 5-905